DERECHO DE FAMILIA

La tremenda complejidad del Derecho de Familia, así como la sensibilidad especial que exige, hace que sea imprescindible contar con alguien especializado en esta rama del Derecho, garantizando así un servicio global de la máxima calidad.

Nuestro éxito es posible gracias a una metodología muy precisa que nos permite ofrecer soluciones personalizadas a necesidades concretas. Y es que no hay ningún caso igual, por eso resulta imprescindible conocer al detalle cada uno de ellos, a cada cliente y sus necesidades específicas. A partir de ese punto, es como podemos ir remodelando continuamente cada situación ofreciendo soluciones adecuadas y únicas a cada problema.

GEMMA MARÍN

Trato personalizado

Gemma Marín es abogada especialista en Derecho Matrimonial y Derecho de Familia que cree que entender y empatizar en ambos sentidos es la base de conseguir resultados. Con más de 25 años de experiencia profesional  de reconocido prestigio, y siendo una letrada de referencia en la zona, dentro del ámbito de derecho de familia y sucesiones, estando distinguida por Emérita Legal (Primera Red que agrupa a los mejores expertos certificados de cada comunidad autónoma) como una de las mejores profesionales a nivel Nacional, en la especialidad de esta rama del Derecho.

Las primeras impresiones cuentan, y mucho. Por ello es conocedora de la importancia que tiene para nuestros clientes su abogado de familia y el trato durante el proceso.

Empatizar con tu abogado de familia puede marcar un antes y un después en cuanto a cómo transcurrirá la gestión y solución de tu situación familiar.

Especialización, experiencia y cercanía son algunos de los ingredientes que como cliente encontrarás en nuestro despacho.

Abriendo caminos para lograr la mejor solución de los conflictos familiares

 

El derecho de familia exige mucho sentido común, sensibilidad y paciencia, es un trabajo artesanal en el que no se ejerce de abogado, sé es abogado, y cuya finalidad es mejorar las situaciones de las personas que viven uno de los momentos más duros de sus vidas.

Ser un abogado de familia no es tarea fácil, es una labor humana y de continuo reciclaje, ya que tratamos los aspectos más íntimos e importantes de las personas: sentimientos, expectativas de vida, hijos y patrimonio.

Los hijos son los que más sufren las crisis familiares, se les destruye su mundo y reciben información contradictoria, por ello, es necesario respetarlos, protegerlos, darles ayuda, ejemplo y seguridad con nuestras acciones.